Visitas: 52
ÍNDICE DE CONTENIDOS
Toggle
Uno de los aspectos clínicos que más preocupan a los padres de niños/as con TDAH son los problemas relacionados con el aprendizaje. También es habitual que se pongan directamente en relación el diagóstico del TDAH con cualquier otra dificultad. Cuando se piensa en la posibilidad de la presencia de un trastorno específico, suele ser algo tarde. Sin embargo, la situación es lo suficientemente compleja como para realizar una pequeña reflexión sobre lo que nos dicen las investigaciones al respecto. No todo lo que brilla es oro y, en nuestro caso, no todas las dificultades escolares son TDAH.
| CUESTONARIO PSICOPEDAGÓGICO ONLINE PARA PROFESORES |
| Puede acceder al cuestionario a través de este enlace |
| Ante un supuesto caso de TDAH, siempre debemos tener in mente la posibilidad de un trastorno específico del aprendizaje |
Efectivamente. Un gran número de investigaciones han puesto en evidencia que existe alrededor de un 25 – 40% de pacientes diagnosticados inicialmente de TDAH que presentan simultáneamente (comorbilidad) una dislexia (trastorno de la lectoescritura). Y, lo más importante, que la dislexia explicaría mejor el fracaso académico que el propio
TDAH. Por otra parte, esta variabilidad porcentual tan importante está relacionada con los instrumentos de diagóstico, así como con el hecho de que tengamos presente, o no, durante el diagnóstico del TDAH la posiblidad de que exista esta comorbilidad como explicación complementaria de fracaso académico.
Debido a la presión mediática, hemos pasado de “no creer” en el TDAH a verlo ante cualquier circunstancia. Este fenómeno sociológico tiene una explicación bastante sencilla: las personas llevamos muy mal la incertidumbre; preferimos asumir una verdad a medias como si fuera una verdad concluyente, frente a no conocer con precisión lo que le sucede a nuestro hijo/a.
De pronto, “encontramos explicación, además médica, y por tanto científica, para cualquier cosa que no vaya según lo previsto o deseado”. Como se comprende fácilmente, con esta actitud podemos perjudicar más que ayudar. Si el diagnóstico no es correcto, difícilmente acertaremos con el mejor tratamiento.
Es curioso como funciona el “paternalismo médico”, hoy extensible a cualquier profesional de la salud. Los padres damos por hecho de que si el médico lo dice, si el psicólogo lo dice, será cierto. Sin embargo, en el tema que estamos abordando, nada más alejado de la verdad. Hay profesionales que nuncan han estudiado, y menos aún han tenido experiencia, en psicopatología del desarrollo infanto-juvenil y, sin embargo, ejercen como si realmente la hubieran adquirido.
De otra parte, en la medida en que no disponemos de indicadores biológicos para confirmar el diagnóstico, todo queda bajo el criterio del médico, de su especialización, de su subjetividad e intereses.
En definitiva, ante la sospecha de un TDAH con fracaso escolar, se recomienda lo siguiente:
“No todos los niños con TDAH presentan fracaso escolar”
Evaluar la idoneidad escolar, determinar su perfil neurocognitivo, tener siempre presente la posibilidad de que exista algún trastorno específico del aprendizaje escolar (ej. lenguaje, cálculo, lecto-escritura (dislexia),etc.., y, por supuesto, la valoración más objetiva posible de la gravedad (interferencia) del défcit de atención, de la impulsividad y de la FUNCIONES EJECUTIVAS.
Por supuesto, la dislexia no es simplemente la existencia de una escritura en espejo. No está de más recordar que existe un componente visual y otro fonológico, igual que existe una velocidad lectora, errores de lectura y comprensión lectora, así como errores en la escritura que pueden ir desde una disortografía evidente, a una amplia variedad de errores.
“No todos los fracasos escolares son TDAH”
Totalmente, no. Se habla de anomalías estructurales cerebrales (asimetría del planum temporale), problemas con la migración neuronal, accidentes obstétrico-perinatales, genéticas etc..
Pero también, se ha expeculado con una posible etiopatogenia común para el TDAH y la dislexia, que la alteración nuclear sería el TDAH y los problemas del aprendizaje un síntoma más y, lo contrario, lo primario sería la dificultad en el aprendizaje y lo secundario la hiperactividad.
Aunque estas hipótesis etiopatogénicas sean tan dispares, realmente siguen vigentes según el paradigma que contemplemos.
Se suele hacer referencia al “Colorado Learning Disabilities Research Center” y su estudio sobre las implicaciones genéticas en la dislexia, así como la comorbilidad en una muestra de 394 pares de gemelos. Algunas de las conclusiones de este estudio fueron:
En cuanto a los resultados en genética molecular, se han encontrado alteraciones en el locus de los cromosomas 14, 16p y 17q y la comorbilidad dislexia – TDAH, así como con el polimorfismo ADRA2A que codifica los receptores adrenérgicos.
Fuente: INSERM. Dyslexie, Dysorthographie, Dyscalculie. Bilan des donnés
scientifiques.Paris.